
ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA:
Ya se han
apuntado los caracteres sinapomórficos de la clase mamífera. Todas las especies
los presentan y son exclusivos además de la clase:11
El dentario
como único hueso de la mandíbula, que se articula con el escamoso en el cráneo.
Pelo en la
superficie de su cuerpo.
Producción de
leche en las glándulas mamarias.
Los dientes se
componen de sustancias que no pertenecen al sistema óseo, sino al tegumentario,
como la piel, las uñas y el pelo. La materia que forma el cuerpo del diente es
el marfil o dentina, que por lo general está revestido en el exterior de otra
sustancia muy dura, el esmalte, mientras que en la base del diente la envoltura
externa está compuesta por una tercera sustancia llamada cemento. en los
mamíferos, los dientes se hallan siempre insertos en los huesos del cráneo que
rodean la boca, que son, arriba, dos maxilares y dos premaxilares, y abajo, una
mandíbula o quijada, que se articula directamente con la caja del cráneo. este
último, a su vez, enlaza con la columna vertebral por medio de dos
abultamientos, o cóndilos, que hay a uno y otro lado del agujero por donde la
médula espinal penetra para unirse al encéfalo. aunque el número de vértebras
de la columna vertebral varía mucho según las especies, las cervicales o
vertebras del cuello son siete en todos los mamíferos a excepción de los
perezosos que pueden tener hasta 10 y de los manatíes que sólo poseen seis.
Pero además, existen otras características comunes a estas especies que sirven
también para identificarlas como parte del taxón:
Los mamíferos
son los únicos animales que poseen un solo hueso en cada mandíbula, el
dentario, articulado directamente con el cráneo. Los huesos de la mandíbula de
los reptiles, se transformaron en dos de los tres huesos que forman la cadena
ósea del oído, el martillo (articular) y el yunque (cuadrado). El estribo
procede del único hueso que presentan los reptiles en el oído, la columella.
Los dientes
están altamente especializados en función de los hábitos alimenticios, y son
sustituidos por regla general, una vez en la vida (diphyodontia).
Existe un
paladar secundario que es capaz de separar el paso del aire hacia la tráquea
del tránsito de agua y alimentos al aparato digestivo.
El diafragma es
una estructura muscular que separa la cavidad torácica de la abdominal y
contribuye en las funciones digestivas y respiratorias. Sólo se encuentra en
mamíferos y todas las especies lo poseen.
El corazón está
separado en cuatro cavidades y en los adultos sólo se desarrolla el arco
aórtico izquierdo.
Los hematíes
son células sin núcleo en la mayoría de las especies de mamíferos.
Los lóbulos
cerebrales están bien diferenciados y la corteza cerebral muy desarrollada, con
marcadas circunvoluciones más evidentes en especies con mayor capacidad
intelectual.
El sexo del
adulto viene determinado por la existencia de dos cromosomas (X e Y) desde el
momento mismo de la formación del cigoto.
La
fertilización es interna en todas las especies.
Todas las
especies son endotérmicas, esto es, que pueden producir calor con su cuerpo, y
la mayor parte además son homeotérmicas, o lo que es lo mismo, pueden mantener
la temperatura dentro de un rango determinado. Sólo los monotremas presentan
ciertas limitaciones de esta capacidad.
Piel
La piel,
generalmente espesa, está formada por una capa externa o epidermis, una capa
profunda o dermis y un estrato subcutáneo repleto de grasa que le sirve de
protección contra las pérdidas de calor, ya que los mamíferos son animales
homeotermos.

En ella se
hallan dos de las sinapomorfias de la clase Mammalia: el pelo y las glándulas
mamarias.
Está implicada
directamente en la protección del animal, la capacidad de termorregulación, la
excreción de productos de desecho, la comunicación animal y la producción de
leche (glándulas mamarias).
Otras
formaciones cutáneas de naturaleza córnea que presentan los mamíferos son las
uñas, garras, cascos, pezuñas, cuernos y el pico en el caso del ornitorrinco.
Aparato
locomotor
El aparato
locomotor es el conjunto de sistemas y tejidos que posibilitan el mantenimiento
del cuerpo del animal y su movimiento.
Esqueleto:
Esqueleto
axial:
Cabeza: cráneo
y mandíbula.
Columna
vertebral: vértebras cervicales, torácicas, lumbares, sacras y caudales o coxígeas.
Caja torácica:
esternón y costillas.
Esqueleto
apendicular:
Cintura
escapular: clavícula y omóplatos o escápulas.
Extremidades
anteriores: húmero, cúbito, radio, carpos, metacarpos y falanges.
Cintura
pélvica: ilion, isquion y pubis.
Extremidades
posteriores: fémur, rótula, tibia, peroné, tarsos, metatarsos y falanges.
Además existen
otras formaciones óseas como los huesos del aparato hioides (sosten de la
lengua), del oído medio, el hueso peneal de algunos carnívoros e incluso los
huesos cardíacos de algunos bóvidos en los que osifica el cartílago cardíaco.
Además del
sistema óseo, el aparato locomotor está formado por el sistema muscular y el
sistema articular.
Aparato
digestivo
El aparato
digestivo consiste en un conducto de entrada, o esófago,un tubo intestinal con
salida al exterior y un estómago, más algunas glándulas anexas, las más
importantes de las cuales son el hígado y el páncreas. Salvo contadas excepciones,
el alimento sufre una preparación previa, la masticación, por medio de los
dientes, órganos duros que guarnecen la boca y cuyo número y forma varían en
gran medida según la alimentación de cada animal. En la mayoría de los casos
hay, ante todo, unos dientes cortantes, llamados incisivos; a continuación,
otros aptos para desgarrar, que son los colmillos, o caninos, y, por último,
otros que sirven para triturar y moler, de-nominados muelas o molares. Por
regla general, los mamíferos poseen una serie de dientes cuando son jóvenes y
más tarde los cambian por otros. El aparato digestivo de los mamíferos es un
complejo visceral tubular en el que los alimentos se someten a un intenso
tratamiento para obtener el máximo rendimiento en aprovechamiento de los
nutrientes.
Durante el
tránsito digestivo desde que se ingiere hasta que se excreta, el alimento es
sometido a un intenso proceso de degradación mecánica y química en el que
intervienen una serie de órganos y tejidos encadenados estratégicamente.
Esquema del
tránsito digestivo:
Boca:
masticación e insalivación con absorción de escasos componentes.

Esófago:
tránsito con escasa absorción.
Estómago:
digestión mecánica y química con absorción parcial de nutrientes.
Intestino
delgado: digestión mecánica y química (enzimática y bacteriana) con absorción
abundante de nutrientes.
Intestino
grueso: digestión mecánica y química (bacteriana) con absorción de agua y sales
minerales, principalmente.
Ano:
eliminación.
La dieta del
animal determina notablemente la fisiología y la anatomía de este aparato
orgánico.
Aparatos
respiratorio y circulatorio
Estos dos
aparatos son los encargados del intercambio de gases y su distribución por el
organismo.
El aire
exterior es inspirado a través de las vías respiratorias (boca, nariz, laringe
y tráquea) y se distribuye por bronquios y bronquiolos a todo el complejo sacular
que constituyen los alvéolos pulmonares.
La sangre
procedente de los tejidos transporta dióxido de carbono y al alcanzar los
capilares alveolares, lo elimina a la vez que capta oxígeno. Éste será
transportado nuevamente al corazón y desde allí a todos los tejidos para
proporcionarles el gas necesario para la respiración célular, volviendo a
transportar el anhídrido carbónico residual hasta los pulmones.
El diseño y el
funcionamiento de todos estos órganos y tejidos está perfectamente sincronizado
para rentabilizar el proceso, especialmente en especies acuáticas o
subterráneas en las que el aporte de oxígeno es limitado.
Sistema
nervioso y órganos de los sentidos
El sistema
nervioso es un complejo conjunto de células, tejidos y órganos altamente
especializados que tiene como misión recibir estímulos de distinta naturaleza,
transformarlos en electro-químicos para transportarlos hasta el cerebro,
traducirlos aquí y ordenar una respuesta que será transmitida nuevamente como
señales electro-químicas hasta el órgano o tejido implicado en la ejecución de
la misma.
El esquema del
sistema nervioso es básicamente:
Sistema
nervioso central:
Encéfalo:
Cerebro, cerebelo y tronco del encéfalo.
Médula espinal.
Sistema
nervioso periférico:
Los órganos de
los sentidos, por su parte son órganos ricos en terminaciones nerviosas capaces
de traducir los estímulos externos en información para relacionar al individuo
con su entorno. De manera general, los más importantes en los mamíferos son el
olfato, el oído, la vista y el tacto, si bien en determinados grupos, otros
sentidos como la ecolocalización, la magnetosensibilidad o el gusto adquieren mayor
importancia.
Reproducción:
En todos los
mamíferos se presentan los sexos separados y la reproducción es de tipo
vivípara, excepto en el grupo de los monotremas, que es ovípara.
El desarrollo
del embrión va acompañado de la formación de una serie de anexos embrionarios,
como son el corion, amnios, alantoides y el saco vitelino. Las vellosidades del
corion, junto con el alantoides, se unen a la pared del útero y dan lugar a la
placenta. Ésta permanece unida al embrión por el cordón umbilical, y es a
través de él por donde pasan las sustancias procedentes del cuerpo de la madre
al del feto.
El periodo de
gestación y el número de crías por camada varían mucho según los grupos.
Normalmente, cuanto mayor es el tamaño del animal, más largo es el periodo de
gestación y menor el número de crías. La mayor parte de los mamíferos
proporcionan a sus hijos cuidados paternales.
Por último, es
también característico de los mamíferos su modo de reproducirse. Si bien
algunas especies son ovíparas, es decir, el óvulo fecundado sale al exterior
formando un huevo, en la inmensa mayoría el embrión se desarrolla dentro del
cuerpo de la madre y nace en un estado más o menos avanzado. De aquí se deriva
una primera clasificación del grupo en mamíferos que ponen huevos y mamíferos
vivíparos. A los segundos se les ha llamado terios, término derivado del griego
clásico que significa «animales», y a los que son ovíparos, prototerios, esto
es, «primeros animales», ya que el registro fósil permite suponer que los
primeros mamíferos que aparecieron en el mundo pertenecían a esta categoría.
Todavía en los
terios cabe distinguir entre los mamíferos cuyos hijos nacen en un estado de
desarrollo muy atrasado, teniendo que pasar algún tiempo en una bolsa que la
hembra posee en la piel del vientre, y aquellos otros en que no se observa
semejante particularidad. Los primeros son los metaterios (también denominados
marsupiales), es decir, «los animales que vienen detrás», los que siguen a los
prototerios, y los últimos los euterios o mamíferos placentarios. Dentro de la
clase que nos ocupa, éstos constituyen la gran mayoría.

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